«Forjar hombres de bien»

La escuela rural El Peñón, en Morelos, México, dio inicio a las festividades con motivo de su cincuenta aniversario con una celebración en la que se leyó una carta que el Prelado del Opus Dei dirigió a la institución educativa.

Iniciativas apostólicas

En la década de los cincuenta un grupo de emprendedores preocupado por el rezago educativo que imperaba en las zonas agrícolas de México, entre ellas el Valle de Amilpas, en Morelos, creó la Asociación Civil Campo y Deporte, que fundó el Centro Agropecuario Experimental El Peñón. En 1961, inicia el primer curso práctico sobre agricultura y cuidado de los animales de corral.

Cincuenta años después, El Peñón, cuya atención espiritual está encomendada al Opus Dei, celebró un magno evento en el Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresas (IPADE), en el que se recordó el camino recorrido por la institución hasta convertirse, hoy en día, en uno de los mejores bachilleratos del país. 

El Peñón –que desde 2005 es la iniciativa de responsabilidad social más importante de los egresados del IPADE– promueve el desarrollo humano y la calidad de vida de las familias de campesinos del oriente de Morelos. Tras brindar educación a más de 2 mil jóvenes de secundaria y bachillerato, su influencia positiva abarca ya a cerca de 300 mil personas de la comunidad.

La dedicación y trabajo de los profesores de El Peñón se nota también en los bajos índices de alcoholismo, divorcios, embarazos adolescentes y madres solteras en Jonacatepec, municipio en el que se ubica la institución, así como en importantes logros académicos y deportivos.

El gobernador de Morelos, Marco Adame saluda a los asistentes al evento, durante la presentación de los integrantes del presidium (foto: www.morelos.gob.mx).

Durante la celebración, Mons. Francisco Ugarte, vicario del Opus Dei en México, leyó una carta que el Prelado envió a El Peñón con motivo de su cincuenta aniversario. En el texto, Mons. Javier Echevarría destacó que se han cumplido metas que quizá hace cincuenta años ni siquiera se hubieran soñado.

San Josemaría alentó desde el inicio la labor educativa y formativa de El Peñón. En 1970, durante su visita a México, estuvo en el colegio.

«Al echar una mirada a estas pasadas décadas, ¡cuántos motivos de agradecimiento al Señor! Además de los galardones y reconocimientos, habéis recogido otros premios, más importantes, que os han de enorgullecer: el servicio prestado a tantas familias, el desarrollo impulsado en vuestras tierras, y el trabajo desempeñado con buen humor y esfuerzo», escribió el Prelado.

Al evento, celebrado el 3 de noviembre, asistieron actores de la vida política del país como Marco Antonio Adame, gobernador de Morelos, Heriberto Félix Guerra, titular de la Sedesol, e Ismael Ariza, presidente municipal de Jonacatepec y ex alumno de El Peñón, quienes acompañados por Mons. Ugarte, Alfonso Bolio, director general del IPADE, Héctor Lucio, director general de El Peñón y Víctor Lachica, presidente del patronato, entregaron reconocimientos de constancia a los trabajadores con más amplia trayectoria en la institución.

Al evento también asistió como conferencista magistral el director de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) para México y América Latina, José Antonio Ardavín.

San Josemaría en El Peñón, 1970

San Josemaría alentó desde el inicio la labor educativa y formativa de El Peñón. En 1970, durante su visita a México, estuvo en el colegio, de lo cual da testimonio un árbol plantado de su mano y  que recuerda esas entrañables fechas.

Refiriéndose a la comunidad escolar les dijo: «Todos, vosotros y nosotros, estamos preocupados en que mejoréis, en que salgáis de esta situación, de manera que no tengáis agobios económicos... Vamos a procurar también que vuestros hijos adquieran cultura; veréis cómo entre todos lo lograremos, y que, los que tengan talento y deseo de estudiar, lleguen muy alto»; pasado medio siglo desde sus inicios, esto es ya una realidad.